
Leí en un post de 1000 cosas curiosas que el camarón gamba tiene el corazón en su cabeza. (no me atrevo a asegurar que tenga la cabeza en el pito...). Primero me reí, luego me reí y luego medité. Curioso me pareció el hecho de tener el órgano íntimamente relacionado con el amor en el sitio donde comunmente se sitúa el órgano íntimamente relacionado con la razón.
Amor y razón siempre han estado reñidos. Es casi como si el estado elemental de uno impide el correcto funcionamiento del otro. Pienso que se debe a que si tuvieramos el cerebro funcionando correctamente nunca nos enamoraríamos por completo. Porque, aceptémoslo, enamorarse es de las gilipolleces más grandes que una persona comete a lo largo de su vida. Pero por otra parte, el escoger conscientemente NO enamorarse, es otra de las gilipolleces más grandes que una persona puede cometer a lo largo de su vida.
Hace poco me gritaron a la cara (en verdad me gritaron en el teclado y yo lo vi en la pantalla del ordenador) una verdad que era gigante a todas voces menos a mis oidos. Una inefable verdad, más tangible que el cigarro que no debería estar fumando, una verdad que tenía tan cerca que me estaba mordiendo la cara. Y yo no la veía, porque había dejado paso al corazón y el amor estaba desactivando la capacidad del cerebro de ser critica con alguien que merecía que lo fuera. El amor, como la justicia, va dando palos de ciego, eso lo hemos oido todos. Pues resulta que es completa y probadamente cierto; los neutrotransmisores del cerebro se vuelven locos y se nubla el juicio. La testosterona y los estrógenos nos dan un estado semejante al del colocón de una droga No podemos tomar decisiones correctamente ni ver la realidad como realmente es. Como ejemplo perfecto se me ocurre el ir a 100km por hora en una moto (El casco es opcional, relativamente proporcional a las ganas de querer tener una enfermedad de índole sexual), y para más gracia, con una venda en los ojos que no deja entrar la más mínima luz. La única guia que tienes es una voz detrás que actua como copilotamante y te indica por dónde ir o dónde parar antes de estrellarse contra el cartel que dice "camino sin salida". Sino confias en esa voz, todas las señales de tu cerebro no tan ciego te dicen "Dios, para ya". Si confias en esa voz la llevas clara... porque esa voz es de alguien que también va ciego sobre una moto a 100km por hora.
Así que, mi siguiente pregunta es: si soy pragmatica, irónica, sarcástica y poco creyente en los dogmas del amor en general... ¿quiere decir que yo también tengo un poco el corazón en la cabeza?, ¿o simplemente soy gilipolla? ¿Se puede pensar que soy irónica en el amor, no por miedo o alexitímica, sino por qué soy lista y razono las cosas?
En Liverpool una de las cosas que más gratamente me sorprendieron fue que en el 80% de las farolas de las calles tenían unas pegatinas sencillas y efectivas que decían: "All you need is love". Seguramente para los turistas, probablemente para los pesimistas perdidos huerfános de amor. All you need is love... yo no estoy tan segura. Más bien, lo que necesitamos es un buen seguro de vida, o al menos, un buen airbag que nos haga de red. Porque cuando sabes que no puedes confiar en ti mismo, siempre es bueno tener una voz de la razón que no vaya a 100km por hora.
anita.